22 de març 2014

"Primera historia de Suárez"

L'any 2010, en el marc d'una assignatura que ens donava el periodista Antonio Rubio al Màster en Periodisme i Reporterisme que vaig estudiar a Blanquerna, vaig fer un treball sobre el llibre "Adolfo Suárez: Historia de una ambición" (1979), del periodista Gregorio Morán. Ara que Adolfo Suárez torna a ser d'actualitat, per la seva imminent mort i que ens esperen dies d'odes fúnebres, sovint cíniques i hipòcrites per part d'aquells que van ajudar-lo tant a alçar-se com a precipitar-se a l'avern, publico aquest treball juntament amb la transcripció de l'entrevista que em va concedir en Morán per fer el treball. 


Fue en enero de 1979 cuando me di cuenta que España tenía un presidente del Gobierno que carecía de biografía. Ni oficial ni oficiosa. Había sido nombrado para tan alto cargo en julio de 1976 y después de tres años nadie parecía interesado en explicar ese curioso fenómeno de la historia española del siglo XX, que consiste en tener un jefe del Gobierno cuya trayectoria personal se desconoce”. Así empieza el periodista y escritor Gregorio Morán (Oviedo 1947) el prólogo de su libro “Adolfo Suárez. Historia de una ambición” (Editorial Planeta, Barcelona 1979). Con el reto de ser el primero, se embarcó en una investigación en la que “todo estaba por descubrir”- según nos cuenta en la entrevista que nos ha concedido – y que daría como resultado la primera biografía del presidente y un libro exitoso y polémico.

Hasta llegar a su elección como Presidente del Gobierno de la monarquía, aún dentro de las estructuras heredadas del régimen franquista, desde sus orígenes en su Ávila natal, pasando por su carrera en el Movimiento o en el Gobierno Civil de Segovia, sin olvidar negocios y operaciones dudosas, Morán retrató la trayectoria anterior a la democracia de un Suárez que “en 1979 era todo, resumía la transición, el poder, los medios de comunicación, el futuro…” y que estaba marcada por un régimen dictatorial agónico pero con la fuerza necesaria para mantenerse erguido y seguro.
Para poder explicar al español más popular del momento, del que todo estaba por explicar, Morán asegura que invirtió nueve meses de trabajo, ya que “mis recursos no alcanzaban ni un día más”. Aunque el provenía de la oposición antifranquista no tuvo problemas con los testigos, “aparte de uno o dos veteranos franquistas que rechazaron ser entrevistados, todos estaban dispuestos a largar…. Era su último momento de gloria”. Traicionados por un Suárez al que de una manera u otra habían aupado al poder y de los que se había desprendido para conducir su propia ambición, ayudando a Morán a tejer la crónica de la ascensión del Presidente, todos ellos “ajustaban cuentas consigo mismo a través de Suárez”.

Adolfo Suárez, historia de una ambición” no sólo fue la primera biografía de Suárez – crítica y nada hagiográfica – si no que fue un éxito de ventas. Treinta años después de su publicación, Gregorio Morán se avino a ampliar y reeditar su biografía del primer presidente de la democracia, y la tituló “Adolfo Suárez. Ambición y destino” (Ed. Debate, Barcelona 2009). En esta nueva versión, Morán retoma la trayectoria de Suárez allí donde la había dejado – su elección y primeros meses de gobierno – y explica los primeros años de la democracia, incluyendo los pormenores del intento de golpe de estado del 23F, con minuciosidad y haciendo hincapié en la responsabilidad o irresponsabilidad del Rey.

Aun manteniendo la dura crítica a un político arribista, con una ambición sin límites, todo intuición y sin lecturas ni casi ideología, la distancia que permiten estos treinta años hacen que Morán haya podido presentar historia de Suárez como la de un líder convertido en un juguete roto. El autor asegura que, con el tiempo, se sintió conmovido con la saña y la desvergüenza con que despacharon al político centrista los que ahora recientemente le han canonizado, ejemplificada en la famosa fotografía del Rey Juan Carlos visitando a un Adolfo Suárez aquejado del mal de Alzheimer, totalmente aislado del mundo por la enfermedad, y atribuida al hijo de éste, Adolfo Suárez Illana. “Si se conociera al hijo de Suárez, aunque fuera levemente, incluyendo su trayectoria personal y política, se entendería que esta fotografía pretende cerrar un ciclo, echarle una lápida en forma de foto y procurar que los que escriban a partir de ahora tengan en cuenta que el asunto está cerrado y que las deudas del Rey con Suárez están compensadas” asegura incisivo Gregorio Morán.


Cuando se publicó por primera vez, en 1979, “Adolfo Suárez. Historia de una ambición” no solo se trataba de una buena biografía de un joven ambicioso y seductor, que asciende poco a poco en la política franquista arrimándose al sol que más calienta en cada momento, sin arrugarse por miserias ni por fracasos hasta llegar, una vez muerto Francisco Franco, a Presidente del Gobierno y artífice de la democracia, si no que era – como ya hemos dicho – una autentica novedad y un tema inédito, que respondía al interés de los españoles, que avanzaban en los primeros años de la democracia, por la política y el sistema de partidos. No debe extrañarnos que la publicación del libro coincidiera con un auténtico boom del libro histórico, político o biográfico que pretendía el análisis crítico de la dictadura que se había alargado durante cuarenta años y la relectura del pasado republicano y la Guerra Civil.

Así pues, con gran precisión histórica, profusión de documentación y testimonios y dominio del ritmo y las técnicas narrativas, Gregorio Morán consiguió no solo el retrato de un personaje fundamental de la historia de España si no el de toda una época, en un libro totalmente ajustado a las características del periodismo de investigación. Aun hoy, permite comprender nuestro pasado más próximo sin excusas ni cuentos de hadas, poniendo cada uno de sus protagonistas en su lugar.

ENTREVISTA

- Por lo que refiere a las entrevistas realizadas, como consiguió, siendo usted una persona relacionada con la oposición al franquismo, obtener tanta información de altos representantes del régimen, solo 3-4 años después de muerto Franco?

La oposición al franquismo en 1979 era algo que estaba en el ambiente, pero que no tenía la más mínima importancia. Entonces soplaban otros aires. A Adolfo Suárez le tenían ganas todos aquellos que habían contribuido desde el régimen a su ascenso, que eran bastantes. Y todos estaban dispuestos a largar, por unas razones o por otras. Se sentían traicionados por Adolfo Suárez. Ajustaban cuentas consigo mismos sobre el pasado de Adolfo Suárez. No recuerdo más que un caso o dos de veteranos franquistas que rechazaran ser entrevistados. Debe de tener usted en cuenta que era su último momento de gloria.

- ¿Tuvo algún contacto con Suárez - aún cuando su libro se trata de lo más alejado a una hagiografía – durante la investigación y redacción del libro?

Tras muchos vericuetos con su secretaría personal, que llevaba su cuñado Aurelio Delgado, tuve una entrevista con el presidente. Creo que la relato en el prólogo a "Adolfo Suárez, ambición y destino". Yo pensaba que iba a ser de trámite, pero se demoró unas dos horas y confirmé que era un seductor profesional.

- A través de la ascensión de Suárez al poder, que usted explica de forma magistral, se puede entender el franquismo (con todas sus miserias, clientelismo, líos de familia y demás vergüenzas). ¿Es posible entender la transición a través del Suárez presidente hasta el 23-F, y que por motivos evidentes no aparecen en “historia de una ambición”?

Lo que no aparece en la "Historia de una ambición" creo que lo he completado en "Ambición y destino". Vanidades aparte, me parece que en este último libro hay un relato de las vísperas del 23F cuya minuciosidad y trascendencia no se había contado hasta ahora. En concreto, la responsabilidad del rey o, para ser más preciso, la irresponsabilidad del rey.

- Su visión de Suárez entiendo que se ha ido matizando con el tiempo, volviéndose más duro contra otras figuras de aquel entorno. En el prólogo a la nueva edición de su libro – Adolfo Suárez, Ambición y destino - tiene un papel destacado la famosa fotografía con el Rey. ¿Qué vio en ella? ¿Qué recuerdo quedará de tipos como Suárez o el Rey?

Hay treinta años de diferencia entre el primer libro sobre Suárez y el segundo. Es la conversión de un líder transformado en juguete roto. Mis opiniones sobre Suárez no han cambiado sustancialmente, pero debo admitir que la saña final, posterior a mi primer libro, me conmovió especialmente, no por su brutalidad, sino por la desvergüenza de sus protagonistas, que son los mismos que recientemente le han canonizado. Si usted conociera, aunque sólo fuera levemente, al hijo de Adolfo Suárez, incluida su trayectoria personal y política, entendería que la fotografía del rey es muy importante: para el hijo y para el rey. Con ella se cierra o se pretende cerrar un ciclo. Echarle la lápida en forma de foto y procurar que los que escriban a partir de ahora tengan en cuenta que el asunto está cerrado y que las deudas del rey con Suárez están compensadas.

- ¿Cree posible realizar hoy en día, teniendo en cuenta el tipo de periodismo y periodistas, intereses políticos y la sociedad existente, una investigación periodístico-biográfica de un presidente, que además sea un libro de éxito y referencia, como la que usted realizó a finales de los 70?

Yo creo que siempre es posible todo. Yo le devolvería la pregunta. En el curso donde usted estudia, ¿habría alguien capaz de animarse a hacer una investigación periodístico-biográfica de un presidente de gobierno en ejercicio, sin ninguna editorial que lo respaldara? Si hay la voluntad, seguro que hay un medio.



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